VIGÍA

Un pipeline para hacer visibles los riesgos de la IA en el discurso oficial y acelerar la Gobernanza de la IA en México.

Equipo

Quiénes forman VIGÍA

  • Pilar Carolina Moncada Santana

    Cofundadora · Concepción de la plataforma

  • Jason Maximiliano Pinelo Hau

    Cofundador · Concepción de la plataforma

Resumen del artículo «VIGIA: un pipeline para acelerar la Gobernanza de la IA en México», de Pilar Moncada y Max Pinelo.

El problema

Lo que no se menciona no existe

México usa la IA de frontera pero no la produce, y en el país casi no existe un vocabulario de seguridad de la IA. Por eso los riesgos de la IA no se nombran en el discurso oficial y quedan invisibles para quienes podrían impulsar su regulación.

El artículo llama a esta invisibilización un riesgo de orden superior: no causa daño por sí misma, pero impide advertir y corregir los daños de primer orden, como fallas, discriminación o vigilancia. Además se oculta a sí misma: un documento sin ninguna mención de sesgo o de supervisión humana no parece incompleto, parece normal.

No es el único cuello de botella para la Gobernanza de la IA en México, pero sí uno importante, que está aguas arriba de varios de los otros.

La propuesta

Un pipeline en seis pasos

Para destrabar ese cuello de botella, el pipeline analiza el discurso oficial y público y hace visibles los riesgos de la IA.

  1. Identificar los documentos donde el Estado publica sus iniciativas y usos de IA.
  2. Encontrar en ellos las menciones de uso de IA, explícitas e implícitas.
  3. Clasificar el riesgo asociado a cada mención en 15 categorías.
  4. Reportar cada hallazgo: por qué es un riesgo, qué tan urgente es y recomendaciones iniciales.
  5. Preparar reportes para investigadores, legisladores y público en general.
  6. Medir cuánto se adopta el léxico de riesgos de la IA en el discurso público, por ejemplo en periódicos digitales.

La implementación

VIGÍA analiza el Diario Oficial de la Federación

VIGÍA (Valoración de Impactos Gubernamentales de IA) es la primera implementación del pipeline, hecha para México. Usa el Diario Oficial de la Federación (DOF) porque ahí los actos del Estado adquieren validez jurídica: un uso de IA publicado en el DOF ya no es un plan, sino un hecho de gobierno con fecha y firma. Además es público y descargable, así que el ejercicio se puede reproducir.

Un modelo de lenguaje (Claude Opus 4.8) leyó completos 153 ejemplares de la edición matutina, del 3 de noviembre de 2025 al 12 de junio de 2026. Por cada mención de uso de IA registra el fragmento original, su ubicación, las categorías de riesgo con su severidad y una o más recomendaciones. Los pasos 5 y 6 quedan fuera de esta primera iteración.

  • 153 ejemplares del DOF analizados
  • 249 menciones literales de «inteligencia artificial»
  • 545 menciones implícitas de uso de IA
  • 0 riesgos de la IA nombrados como tales

Resultados

El léxico de riesgo no aparece

De 18 términos del vocabulario de riesgos de la IA, 16 no aparecen ni una vez en los 153 ejemplares. Los tres casos que sí aparecen vienen de dos centros públicos de investigación y de una cita bibliográfica, no de un regulador.

Cuando la IA aparece, casi siempre es como capacidad o beneficio (72.7 % de las menciones) o como renglón de compra (11.7 %). Solo 18 menciones la tratan como fuente de daño, y todas toman prestado el encuadre de un régimen jurídico anterior, como el derecho de autor o la integridad académica.

De los 665 hallazgos del modelo, 636 (95.6 %) señalan un vacío regulatorio. Los riesgos más frecuentes son invasión de privacidad, discriminación y sesgo, fallos y errores, y vigilancia autoritaria, y 50 de los 153 ejemplares quedaron marcados como de atención urgente.

Un ejemplo: el 29 de mayo de 2026 se creó el Comité Técnico de la supercomputadora Coatlicue, el instrumento más explícitamente orientado a IA del corpus. No contiene ninguna disposición sobre usos permitidos, evaluación de modelos o acceso.

Qué sigue

Limitaciones y próximos pasos

Es una primera versión. Todo el análisis lo hizo un solo modelo de lenguaje, sin otro para comparar, y los documentos son enormes: la mediana de un ejemplar del DOF ronda las 389 páginas. Además, las categorías de riesgo vienen de marcos de países que producen IA de frontera y quizá no capturan todo lo que importa en un país como México.

Los siguientes pasos son validar la clasificación con un segundo modelo y con revisores humanos, preparar reportes para quienes impulsan la Gobernanza de la IA y medir cuánto circula el léxico de riesgos en el discurso público. El pipeline puede replicarse en otros países que usan IA de frontera sin producirla, y a futuro puede sostener una estrategia de defensa para México por la vía de la regulación.

Consulta el observatorio

Los resultados de esta primera implementación están publicados en la aplicación de VIGÍA.

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